Las sedes locales del gobierno virreinal, denominadas “Casas Reales”, fueron uno de los espacios civiles más importantes en las poblaciones novohispanas. Desde su fundación en 1592. El prolongado proceso que se dio entre diseños y su rechazo o aprobación nos permite vislumbrar que, a pesar de la eficiencia que el Estado buscaba, la administración y las instituciones que representaban al Estado mismo estaban llenas de burocracia y manejos poco claros, y que no obstante la conformación de las Intendencias para mejor control de los asuntos administrativos, económicos y militares, las distancias geográficas seguían influyendo de forma determinante y dilataban muchas veces los procesos

