Otra información importante la proporciona Blanton (1972), quien en sus recorridos describió al basamento del Fuego Nuevo como un montículo con piedra y estuco ya muy destruido. En el montículo era posible observar restos de un muro estucado que finalmente correspondieron a la esquina sureste del monumento, así como parte de los muros aún con aplanados de estuco de la fachada sur pertenecientes a la última etapa constructiva.

